El sonido de la lluvia. Tarqueadas en Arica.

La t’arka o tarqa es un aerófono hecho de madera de mara o de tarqu de color blanco que posee un diámetro de 6 a 8 centímetros; posee 6 orificios y puede utilizar una escala musical pentatónica o bien de siete notas (López 2007). Entre los Carangas, López (2007) identifica tres tipos o medidas de tarqas, la más grande tayka o lik’u (52 cm.), la mala o malta es mediana (34 cm.) y el chi’li es el más pequeño (28 cm.). Distinguiendo además la tarqa potosina, la tarqa salinas y la tarqa kurawara.

La tarka “emit a deep, sharp sound for all notes, which becomes smooth when blown hard” (Bastien 2004:559), pudiendo ser ejecutada de manera colectiva en grupos llamados tarqueadas, tríos o bien de forma individual como lo hacen los pastores de montaña (Romero 2008). Quienes participan en grupo “desarrollan una actividad de trabajo con las tarqas, las kajas y el batir de las Wiphalas [o banderas], pero al mismo tiempo con un movimiento cadencioso y armónicos todos bailan al son del compás” (López 2007:96). De acuerdo a Rossells (2009), se dice que la tarqa posee un sonido dulce y femenino, siendo un instrumento “que recibe las melodías de la naturaleza, para pedir clemencia frente a las sequías, los excesos de lluvia o cualquier otro fenómenos climático que afecte los sembradíos” (Rossells 2009:350).

Cabe destacar que aunque se considera que el timbre de la tarqa “es adecuado para expresar sentimientos de alegría y júbilo, propios del Carnaval” (IICEP 1973:4), también se considera que es un sonido peligroso pues despierta el poder de los ancestros; de ahí que sus melodías sean prohibidas una vez concluidos los carnavales (IICEP 1973).

Reproducciones de sonido